06/03/2026

De las 11 a las 12 de la noche: Tercera hora de agonía en el huerto de Getsemaní
“Dulce bien mío, mi corazón no resiste; te miro y veo que sigues agonizando. La sangre a ríos te escurre por todo el cuerpo y con tanta abundancia, que no sosteniéndote en pie has caído en un lago de sangre. ¡Oh mi amor, se me rompe el corazón al verte tan débil y agotado! Tu rostro adorable y tus manos creadoras se apoyan en la tierra y se llenan de sangre; me parece que a los ríos de iniquidad que te mandan las criaturas, Tú quieras dar ríos de sangre para hacer que estas culpas queden ahogadas en ellos y así, con eso, dar a cada uno el reescrito de tu perdón. Pero, oh mi Jesús, reanímate, es demasiado lo que sufres; baste hasta aquí a tu amor”.
FIAT