17/05/2026

Día 17: Las puertas del Cielo se abren, el Sol del Verbo Eterno se pone a la espía. Envía a su ángel para avisar a la Virgen que la hora de Dios ha llegado.

“Ahora hija mía escúchame, Yo continuaba mi vida en Nazaret, el Fiat Divino continuaba extendiendo en Mí su reino, para ello se servía de los más pequeños actos míos, incluso de los más indiferentes, como era mantener el orden de la pequeña casita, encender el fuego, barrer, y todos aquellos servicios que se acostumbran en las familias, para hacerme sentir su vida palpitante en el fuego, en el agua, en el alimento, en el aire que respiraba, en todo, e invistiéndolos formaba sobre mis pequeños actos mares de luz, de gracia, de santidad, porque donde reina el Divino Querer, tiene la potencia de formar de las pequeñas naderías, nuevos cielos de belleza encantadora, porque Él, siendo inmenso, no sabe hacer cosas pequeñas, sino que con su potencia da valor a las pequeñeces y de ellas forma las cosas más grandes, de dejar atónitos cielos y tierra. Todo es santo, todo es sagrado para quien vive de Voluntad Divina”.

FIAT

Florecita: Hoy para honrarme vendrás a dar el primer beso a Jesús y le dirás por nueve veces que quieres hacer su Voluntad, y Yo repetiré el prodigio de hacer concebir a Jesús en tu alma.