19/04/2026

Evangelio del domingo según San Lc. 24, 13-35 / Volumen 16 Agosto 9, 1923

“Hija mía, la voluntad humana ha cubierto de nubes toda la atmósfera, de modo que densas tinieblas penden sobre todas las criaturas, y casi todas caminan cojeando y a tientas, y cada acción humana que hacen sin la conexión de la Voluntad Divina acrecienta las tinieblas y el hombre se vuelve más ciego, porque la luz, el sol de la voluntad humana es la Divina Voluntad, quitada Ésta, luz no hay para la criatura. Ahora, quien obra, reza, camina, etc., en mi Querer, se eleva por encima de estas tinieblas y conforme obra, reza, habla, así, rasgando estas densas nubes, manda rayos de luz sobre toda la tierra, de despertar a quien vive en lo bajo de su voluntad, y prepara los ánimos a recibir la luz, el sol de la Divina Voluntad”.

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