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Arca de Refugio. Huida a Egipto.

Hoy entramos en una nueva serie de breves catequesis que nos llevarán, a través de la vida pública de María, a entrar en sus actos para tomar los bienes divinos internos que contienen.

Este período de su vida es más conocido por nosotros por los Evangelios y los misterios del rosario.

Nos guiaremos de las meditaciones del libro de la Reina del Cielo para entrar en el Ad-Intra de estos actos que son:

  • El exilio o la huida a Egipto.
  • La Vida en la casa de Nazareth.
  • Jesús perdido y hallado en el Templo.
  • Las bodas de Caná.
  • La vida pública de Jesús.

El tema de hoy es el exilio o huida de la Familia Sagrada a Egipto.

Un tema recurrente en la Reina del Cielo y sus lecciones es hablarnos del mal de nuestra voluntad a modo de conocimiento, de advertencia, como si nos dijera: “no sigas por ese camino”. Esto nos lo enseña María con ejemplos de su vida.

Estamos en el momento en que la Sagrada Familia tiene que huir a Egipto; y María, a través de este acto, quiere darnos sus lecciones sobre los graves males de la voluntad humana. El ejemplo más claro es el de la matanza de los inocentes llevada a cabo por Herodes, porque al enterarse de que un Rey había nacido, y temiendo ser destronado, decide matar a todos los niños menores de dos años. A partir de esta circunstancia sucede el exilio de la Sagrada Familia.

Ya sabemos que todo lo que hace Jesús tiene un movimiento interno, un bien divino; y es lo que ocurre en este acto del Exilio, símbolo de la llamada a la criatura de que ya no viva más en tierra extraña sino en el Reino del Fiat Supremo. La Virgen sufre con su familia ese dolor de ser exiliada lejos, y por los méritos de ese dolor, nuestra voluntad humana debe salir del exilio de su querer y regresar a la querida patria de la Divina Voluntad.

Egipto simboliza la voluntad humana, una tierra llena de ídolos, pero por donde pasa Jesús echa por tierra estos ídolos. ¿Y cuántos ídolos no posee el querer humano? Ídolos de vanagloria, de estima propia, de pasiones que tiranizan a la pobre criatura. Hacemos ídolos de nuestro trabajo, de la economía, de nuestro cuerpo. Hacemos ídolos a familiares, y hasta de cosas materiales.
Toda nuestra felicidad parece depender de cosas que perecen, que tienen fecha de caducidad.

La solución a todo esto nos la da María: “no hagas tu voluntad. Esto se traduce, no solo en llamar a la Voluntad Divina, sino en un trabajo que debemos ir realizando en nosotros.
Somos tierra llena de ídolos; vivimos en el exilio; una vida que es pasajera; poniendo la felicidad y la paz en cosas que terminan. Esa no es la verdadera vida, la vida real y eterna. La Reina del Cielo nos enseña que desde aquí, desde el exilio, podemos aprender a vivir de Cielo.

Estas lecciones de María nos enseñan que toda oscuridad viene de una voluntad humana que actúa sola, aun en las cosas santas. Sus lecciones nos van a ir disponiendo a vivir todo dentro de esta Voluntad Divina, a hacerla nuestra, y a ponerla como centro y principio de toda nuestra vida.

«Mamá dulcísima, cuánto te agradezco que me hagas comprender el gran mal del querer humano, por eso te ruego, por el dolor que sufriste en el exilio en Egipto, que hagas salir mi alma del exilio de mi voluntad, y de hacerme regresar a la querida patria de la Divina Voluntad».

La enseñanza divina de hoy es hacer todas tus acciones unidas a las de María rogándole que entre en el Egipto de tu corazón para cambiarlo todo en Voluntad de Dios.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. La Epifanía.

Hemos estado compartiendo cada semana diferentes momentos de la vida de Jesús y de María, y como cada acto de sus vidas contienen enseñanzas divinas.

En la Encarnación de Jesús hablamos del mal de la voluntad humana actuando sola en la criatura, una enseñanza que nos llega través de los 9 meses que Jesús estuvo en el vientre de su madre.

En el Nacimiento del Niño, María nos habla del desapego al poner en el pesebre a Jesús para darlo a todos.

En el corte de la circuncisión quiso enseñarnos que las penas y sufrimientos son materia prima donde se oculta la Voluntad de Dios.

En el acto de la Purificación nos muestra otra vez el no negar nada a la Voluntad Divina pronunciando siempre el querido y dulce Fiat.

Hoy veremos en la Epifanía cómo nuestra alma puede ser y debe ser madre de Jesús; y con esta catequesis terminamos estos puntos externos de la Vida de Jesús y de María.

El día 23 en la Reina del Cielo, María dice lo siguiente: «Si quieres que te haga de verdadera Madre, hazme poner a Jesús en tu corazón, lo harás feliz con tu amor, lo alimentarás con el alimento de su Voluntad, porque Él no toma otro alimento, me lo vestirás con la santidad de tus obras, Yo vendré a tu corazón y haré crecer de nuevo junto contigo a mi querido Hijo, y haré a ti y a Él el oficio de Madre; así sentiré las puras alegrías de mi fecundidad materna».

María quiere ser tu verdadera Madre, ser madre para ella es darte a su Hijo, ponerlo en tu corazón para que lo hagas feliz y alimentes con su misma Voluntad Obrante en ti. Vistiéndolo con la santidad de tus obras, Ella misma hará crecer a Jesús en tu alma.

En la Epifanía de Nuestro Señor, ella nos invita a ser madres de Jesús, alimentándolo, vistiéndolo con nuestros actos en su Querer, de manera que nuestros actos más pequeños estén llenos de su misma Vida.

Pero, ¿cómo hacer que tu acto, por más pequeño e insignificante que sea, esté lleno de la Vida de su Hijo?

María nos dice: «Haz feliz a Jesús con tu amor», por lo que todos nuestros actos deben ser hechos con pureza de intención para agradar a Jesús.

En la Epifanía Jesús dejó transparentar de su pequeña Humanidad su Divinidad. Los Reyes de Oriente lo reconocieron como Hijo de Dios y estaban extasiados de tal manera que no se hubieran movido si Jesús no hubiera retirado su Divinidad de su Humanidad.

Eso mismo quiere hacer Jesús contigo, llenarte de su misma Vida Divina para formar su perenne morada en tu alma, teniendo en ti el dominio y la posesión. Así María será tu verdadera Madre, y tu alma acogiendo al pequeño Jesús desempeñará el oficio de Madre, alimentándolo y vistiéndolo con su misma Santidad.

La enseñanza divina de hoy es hacer todos nuestros actos, aún el más pequeño, con el deseo de agradar a Jesús.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. La Purificación.

Continuamos con estos actos externos de la vida de María y el Niño, donde en la normalidad de sus vidas el Fiat divino parece estar escondido.

Cuando María llevó al Niño Jesús, después de 40 días de estar en la gruta a la purificación en el templo, se encontró allí con el profeta Simeón, quien le vaticinó que una espada le atravesaría el corazón -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- fueron sus palabras en Lucas 2, versículo 34.

Con este ejemplo de su vida -la purificación-, nos enseña cómo podemos llevar la Divina Voluntad en los momentos de dolor y de sacrificio abandonándonos en Dios, y diciendo junto con Él: “Lo que quieras Tú, lo quiero yo”. Haz tuyas esas palabras en los actos pequeños y simples. Tienes que ser fiel en lo poco, para luego serlo en lo mucho.

Escucha a tu Mamá en tus penas, en los encuentros dolorosos que también a ti no te faltan, cuando sepas que el Querer Divino quiere algún sacrificio de ti, está pronta, no te abatas, sino que repite rápidamente el querido y dulce Fiat, o sea: “lo que quieras Tú, lo quiero yo”, y con amor heroico haz que el Querer Divino tome su puesto real en tus penas, para que te las convierta en moneditas de infinito valor con las cuales podrás pagar tus deudas, incluso aquellas de tus hermanos, para rescatarlos de la esclavitud de la voluntad humana, para hacerlos entrar como hijos libres en el Reino del Fiat Divino, porque tú debes saber que el Querer Divino agradece tanto el sacrificio por Él querido de la criatura, que le cede sus derechos divinos y la constituye reina del sacrificio y del bien que surgirá en medio a las criaturas”. Día 22.

Pronunciar el querido y dulce Fiat de “si lo quieres Tú, lo quiero yo”, en las penas, en las contrariedades, en los encuentros dolorosos, en cualquier circunstancia. ¿Cuáles serán esos encuentros dolorosos? Todo aquello que va en contra de lo que quieres, pues es, en esos encuentros dolorosos, cuando tienes que pronunciar el querido y dulce Fiat.

La enseñanza divina de hoy es, una enseñanza que ya habíamos visto antes, pero que ahora a través de lo que María como maestra y Madre nos enseña se refuerza aún más, y es decir «Fiat» en todo, comenzando por las pequeñas cosas.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. La Circuncisión.

En la catequesis de hoy aprenderemos el significado velado de Jesús sometido al corte de la circuncisión. Un acto externo que por dentro encierra la hermandad con la familia humana, la obediencia de un Dios a las leyes que imperaban, y la materia prima donde se oculta la Vida Divina.

En este acto Jesús nos dice, “soy igual que ustedes, hago lo que hacen ustedes”, pero ahora ese acto natural queda divinizado por Él. Esa primera sangre derramada por el Divino Niño es el primer desembolso que hace para salvar a la humanidad.

Cada acto de Jesús fue para reordenar los actos humanos en la Voluntad Divina. Así debe ser en nosotros.

La Virgen se abandonó por completo, dejándose llevar en todo aquello que el Divino Querer le pedía. Y precisamente este abandono a la obediencia divina nos lo enseña en este acto de llevar a Jesús para ser circuncidado. Ella veía oculta en todo la Vida Divina obrante de Dios.

“No hubo obra o pena que Él sufriera, con la que no tratara de reordenar nuevamente la Divina Voluntad en las criaturas, por eso lo que te debe importar, en todas las circunstancias, incluso dolorosas, humillantes, es el hacer en todo la Divina Voluntad, porque éstas son la materia prima en la cual se oculta para obrar en la criatura, para hacerla adquirir su vida obrante en la criatura”. Día 21.

En todas las circunstancias de tu vida, sin importar si son cosas agradables, o situaciones que no lo son, debes mirarlas como materia prima en la cual está oculta la Voluntad Obrante de Dios, que desea obrar en ti para hacerte adquirir su vida palpitante, su vida obrante. Tu mirada ante situaciones que pueden ser dolorosas o humillantes siempre tiene que ser esa mirada divina que te lleve a ver esta materia prima donde está oculto el mismo Jesús.

La enseñanza divina de hoy es aprender a mirar todo como “materia prima” donde se oculta la Voluntad de Dios.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. El Nacimiento.

En el post pasado hablamos del gran mal que hace la voluntad humana separada de Dios. Para quien vive en Voluntad Divina todo es luz y todo se convierte en luz, aún los momentos más difíciles y más oscuros de la vida.

Hoy hablaremos de cómo traer esta luz divina a tu vida a través del desapego. «Tú debes saber que toda mi alegría era tener en mi regazo a mi querido Hijo Jesús, pero el Querer Divino me hizo entender que lo pusiera en el pesebre a disposición de todos, a fin de que quien lo quisiera pudiera acariciarlo, besarlo y tomarlo entre sus brazos como si fuera suyo; era el pequeño Rey de todos, por lo tanto tenían el derecho de hacer de Él una dulce prenda de amor, y Yo para cumplir el Querer Supremo me privé de mis alegrías inocentes, y comencé con las obras y los sacrificios el oficio de Madre, de dar a Jesús a todos». Día 20 de la Reina del Cielo.

Jesús nace, y en este acto la Virgen da una gran lección sobre el desapego. Nos enseña con ejemplos de su vida que debe primar siempre el Divino Querer. Y una cosa nos llevará a la otra, porque para que prime el Divino Querer tengo que hacer mis actos continuos llamando en todo a la Voluntad Divina, haciendo mis pequeños giros, fundiéndome y abandonándome. Queriendo realmente vivir el desapego.

«La Divina Voluntad es exigente, -nos habla María el día 20- quiere todo, incluso el sacrificio de las cosas más santas. Por eso querida hija, sé atenta y no niegues jamás nada a la Divina Voluntad bajo cualquier pretexto».

Lo primero es tener atención de no negar jamás nada a la Divina Voluntad. Por eso, en tus actos, planes, deseos aún santos, tenemos que tener disposición del desapego. La Virgen, con amor materno, hubiera querido tener a Jesús siempre en sus brazos, pero el Querer Divino le hizo entender que lo pusiera en el pesebre a disposición de todos.

Cuando estamos apegados a cosas santas puede impedir que los designios de Dios obren sobre nosotros, y ahí esta el ejemplo de María, si Ella hubiera estado apegada a su vida en el templo donde había crecido, donde era feliz, donde había hecho esa promesa de virginidad, no hubiera aceptado casarse.

Pero para Ella la felicidad no era el estar en tal o cual sitio, no era desempeñar tal o cual oficio, su felicidad era la Divina Voluntad, y Esa la podemos tomar y tener en todo momento y en todo lugar.

No podemos estar apegados a nada, ni a grupos, ni a comunidades, ni a sacerdotes, ni el sacerdote a su feligresía, porque en el momento que lo cambien de parroquia puede sufrir.

De cuántas cosas no se privó nuestra Madre para darle vida a la Vida Divina de Dios, y comenzó el oficio de Madre de dar Jesús a todos.

La enseñanza divina de hoy es aprender a vivir el desapego tal como lo hizo nuestra Madre, tener la disposición de soltar aquello que el Querer Divino nos pida haciendo siempre nuestros actos en unión con la Divina Voluntad .

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. La Encarnación.

Hoy comenzamos otra etapa donde veremos diferentes momentos de la vida de Jesús y de María. Cada momento de sus vidas contienen una enseñanza divina, y en la catequesis de hoy veremos el gran mal de la voluntad humana.

Hija mía, escucha a tu Mamá, ¿ves qué gran mal es hacer tu voluntad? No sólo preparas la noche a tu Jesús y a ti, sino que formas mares de amargura, de infelicidad y de miseria, en los cuales quedas tan arrollada que no sabes cómo salir de ellos. Por eso sé atenta, hazme feliz al decirme: “Quiero hacer siempre la Divina Voluntad”; día 19 del libro La reina del Cielo en el Reino de la Divina Voluntad.

La Virgen siempre habla con mucho énfasis sobre el gran mal de la voluntad humana. Es necesario para nosotros conocer el daño y la oscuridad que produce a nuestras almas una voluntad humana separada de la Voluntad de Dios.

Durante los 9 meses que la pequeñísima Humanidad de Jesús estuvo creciendo en su vientre, la Virgen nos enseña y nos da ejemplos de este gran mal de la voluntad humana, todo narrado por el mismo Jesús a Luisa en la novena de La Santa Navidad. Jesús sufre en el vientre de su madre penas inauditas e indescriptibles. Al principio es difícil imaginar que el seno virginal de María, que es Cielo y Sol a la vez para Jesús, se convierta en un martirio, en un lugar oscuro, estrecho donde apenas puede respirar.

Jesús, al ser Dios y Hombre, puso aparte los mares de alegría y de luz, y se sumergió en los mares de tinieblas, de miseria y de oscuridad que le habían preparado las criaturas. Mares que le formas con hacer tu voluntad humana.

Cada vez que haces tu voluntad formas estos mares de miseria, de oscuridad, de infelicidad, cada vez que haces actos humanos separados de la Voluntad de Dios. Estos actos humanos son como un muro que impide pasar la luz divina de Dios, el hacer actos en unión con la Divina Voluntad traerá luz a tu vida.

Por eso dice Jesús en el volumen 28, «pobrecitos, no están habituados a caminar en los campos de la luz de mi Divina Voluntad, por eso no es maravilla que su inteligencia haya quedado como deslumbrada, pero si se habitúan a mirar la luz verán claro que sólo mi amor podía llegar a tanto; y como amo tanto que se conozca mi Divina Voluntad para hacerla reinar, he querido ser exuberante en el exceso de mi amor que contenía en mi corazón».

La enseñanza divina de hoy es ser atentos en agradar a María y a Jesús diciendo continuamente: ven Voluntad Divina; porque para quien vive de Voluntad Divina todo es luz y todo se convierte en luz, aún en los momentos más difíciles, más oscuros y tristes que puedas tener.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. Ser madres de Jesús.

Hoy veremos el último aspecto de la vida de María donde ella nos enseña a ser madres de su Hijo.

María, en la Reina del Cielo, explica qué significa este oficio de ser madre, porque en la Divina Voluntad todos estamos llamados a ser madres de Jesús; estamos hablando a un nivel espiritual ya que, cuando el Fiat Divino toma en ti la vida obrante, amarás todo con amor de madre.

Al hacer tus actos en la Divina Voluntad, ese acto es un acto completo que contiene una vida divina, porque es realizado por la Voluntad Obrante de Dios. Es una vida divina de gracia, una vida divina de oración, una vida divina de santidad.

Dice la Virgen que el amor de madre es el amor heroico, el amor que se contenta con morir para dar vida a quien ha generado. A eso te lleva el Fiat obrante, a dar vida en tus actos y a morir a tu querer humano, para dar siempre vida a esta Vida Divina que se contenta con morir para dar vida a Jesús en nosotros.

El alma en la Divina Voluntad renuncia a hacer actos en voluntad humana, y de sus actos hechos en la Divina Voluntad van saliendo vidas divinas donde la criatura prefiere morir antes que dañar esas Vidas haciendo un acto solo de voluntad humana. Así, se convierte en madre de todos los bienes divinos que contiene ese acto, y por supuesto de Jesús también.

Recuerda las palabras de Jesús, “Si las almas me correspondieran, si todo tomaran de Mí, cuántos cielos y cuántas madres tendría sobre la tierra”. Volumen 11 Mayo 9, 1913

En la Divina Voluntad todos estamos llamados a ser Madres, porque «madre» significa morir para dar vida a la Voluntad Divina.

Finalizamos ya estos 4 aspectos importantes de la vida de María invitándoles a todos a leer y profundizar en el libro: La Reina del Cielo en el Reino de la Divina Voluntad. Allí encontrarán todas estas verdades que hemos hablado.

La enseñanza divina de hoy es aprender a morir a nosotros para dar vida a la Vida Divina, y engendrando actos en Voluntad Divina nos haremos madres de Jesús, porque en esos bienes divinos escondidos está Su Vida.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. Pronunciar Fiat.

Tercer aspecto de la vida de Maria: pronunciar Fiat.

Todas estas lecciones de la Reina del Cielo son muros que forman una fortaleza alrededor de tu voluntad humana. Tu mirada va a ir cambiando para que donde quiera que mires veas todo santo, todo sagrado, y puedas pronunciar junto con Ella «Fiat» en todas las circunstancias de tu vida.

Pero, ¿por qué cuesta decir «Fiat»? A veces, es un fiat débil, pequeñito, que se pronuncia en un ámbito de la vida, pero en otro no. Esto sucede porque pones actos movidos de tu voluntad humana aun bajo aspecto de bien. Falta la perseverancia, la firmeza, que hace dejar de lado la inconstancia, y la falta de continuidad en los actos.

La debilidad, la volubilidad, la inconstancia, todo esto es fruto de la voluntad humana, pero Jesús quiere el Fiat de los actos simples y pequeños, no de palabras, sino con los hechos. A veces pasa que queremos decir fiat en acontecimientos grandes y sacrificios que requieren un gran esfuerzo sin haber dicho antes fiat en las cosas pequeñas.

María estando en el templo pronunció «Fiat» en todo, aun en las tareas más sencillas como encender el fuego, barrer… Su regla siempre fue la Divina Voluntad.

Ella nos dice el día 14 “a mis superiores los veía como comandantes de un Querer tan santo, por eso para Mí la campanita, la regla, los superiores, mis acciones, incluso las más humildes, eran alegrías y fiestas que me preparaba el Fiat Divino, que extendiéndose también fuera de Mí me llamaba a extender su Voluntad para formar su Reino en los más pequeños de mis actos”.

La enseñanza divina de hoy es decir fiat en todo, aun en las cosas mas simples y sencillas; tienes que habituarte a decir fiat en los actos pequeños, y de los pequeños pasar a los mayores.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. Los designios divinos de Dios.

En el segundo aspecto de la vida de María veremos los designios divinos de Dios sobre ella.

María estuvo viviendo en el templo desde la edad temprana de tres años habiéndose consagrado al Señor. Ella pensó que esa sería su vida hasta que llegó el momento de casarse. Para ella fue una sorpresa cuando la Voluntad Divina se lo manifestó a través de sus superiores, comprendió que aquello era un designio divino, y Dios se sirvió de estos designios para llevar a cabo el descendimiento del Verbo.

Y ella, ¿qué hizo? A pesar de su sorpresa confió en la Voluntad Divina porque esta Voluntad jamás hubiera hecho nada para perjudicar su santidad, y con ánimo dijo Fiat. No hizo ni un solo acto de voluntad humana. No dijo nada contrario a estos designios. No hizo ningún movimiento esperando que Dios moviera todo.

Ella nos enseña que en todas las cosas lo que más nos debe importar es la Divina Voluntad, y que los designios de Dios obren sobre nosotros. Por eso nos quiere enseñar la importancia de la confianza en la Voluntad Divina, y el ánimo de decir siempre Fiat.

Puede ser que tengas apegos a cosas, a personas, o a una vida que te has formado; pero hoy, Jesús quiere llevarte por otro camino y los apegos te lo impiden.

Dios le pidió a Abraham el hijo de la Promesa, a pesar de que Él mismo se lo había dado ahora se lo estaba pidiendo. En el día 15 de la Reina del Cielo María te dice esto:
“Lo que aparentemente parecía riesgo y como extraño a la santidad de mi vida, Dios se sirvió de ello admirablemente para cumplir sus designios y concederme la gracia que Yo tanto suspiraba.

Y dice la Virgen que a pesar de su sorpresa pronunció «Fiat», porque ella sabía que la Divina Voluntad no le habría hecho mal ni perjudicado su santidad.

El ejemplo de la Virgen nos lleva a poner en una balanza, algo bueno y santo como es el Matrimonio, pero en el otro lado, ponemos también algo bueno y santo como es la vida religiosa. Sin embargo, tenemos que entender que una de las dos opciones no es mejor que la otra, sino hacer y buscar lo que Dios quiere para ti y así no arruinar sus designios.

Dios tiene unos designios divinos para ti, para llevarlos a cabo en ti y en tu vida, y muchas veces puedes impedírselo, quizás sin darte cuenta. Por eso, tenemos que tener un continuo martirio de atención. Luisa le decía constantemente a Jesús y a María “Dame la gracia de no arruinar los designios divinos que Dios tiene para mí”.

Es importante leer la Palabra de Dios, el Libro de Cielo, acercarte a los Sacramentos, confiar y abandonarte. Hacer actos fundidos en la Humanidad de Jesús para ir tomando la luz que necesitas, y sobre todo estar en paz, porque la paz te hará ver el dedo de Dios obrando en tu vida.

La enseñanza divina de hoy es tener un continuo martirio de atención para llamar a la Divina Voluntad en tus actos. Dejar que Jesús desarrolle su Vida en ti como mejor le place, afrontar los acontecimientos según vayan llegando, y saber que esta Voluntad Divina no hará nada que pueda perjudicar tu santidad.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. El Reino de Luz en los actos.

Primer aspecto general de la vida de María. El Reino de Luz en los actos.

«El Fiat Divino continuaba extendiendo en Mí su Reino, (dice María el día 17) y para ello se servía de los más pequeños actos míos, incluso de los más indiferentes. Formaba sobre mis pequeños actos mares de luz, de gracia, de santidad. Todo es santo, todo es sagrado para quien vive de Voluntad Divina».

Este Reino de Luz divina lo puedes formar tú a través de tus actos simples, naturales y espirituales, voluntarios y no voluntarios, como el latido del corazón o el circular de la sangre, solo basta con que tú quieras hacerlo, y este Reino se irá extendiendo en ti, conquistando tu humanidad, y llenando los vacíos de amor a Dios.

Estos mares de luz, de gracia, de santidad que Dios pone en los actos de María, ella quiere dártelos a ti, pero para dártelos tiene que instruirte, tiene que enseñarte que tus actos deben estar impresos con el espíritu de sacrificio. Este sacrificio será imperceptible en la medida que des vida a la Vida Divina de Dios en ti.

Ahora mismo, en tu corazón puedes tener muchos vacíos de amor a Dios, puede estar lleno de estima propia, de falta de paz, el turbarte por cualquier nimiedad, puedes tener apegos pequeños o grandes a personas, a cosas, y esto te lleva a sentir cansancio incluso en hacer el bien.

Tienes que probar el bien del sacrificio, de tener un continuo martirio de atención, porque esta santidad se hace de cosas pequeñas, de lo simple, de lo cotidiano, de lo más sencillo, como puede ser el respirar. Todo lo que hagas debe llevar esa pureza de intención para que formes también en tus actos, como María, este Reino de Luz Divina.

No persigas ningún fin propio, solo hazlo todo por amor a Dios, porque tu querer debe morir, morir en cada acto a lo que tú quieres o deseas de las cosas, o de las personas. Extiende el Reino en ti llamándole en todo, fundiéndote en la Santa Humanidad de Jesús. Él está en ti, y tú en Él. Este es el sello de caridad perfecta, vívelo todo en Él, con Él y por Él.

La enseñanza divina de hoy es tener un continuo martirio de atención para llamar a la Divina Voluntad en tus actos, ya sea que estés llevando un proyecto grande o simplemente tu vida sea muy sencilla, o quizás estás viviendo un momento complicado en tu vida, o tal vez tienes que tomar una decisión importante.

Llama a Jesús, llama a María, y que ella te de en ese acto sus mares de gracia y de luz. Y no olvides decir Fiat para que este Reino de Luz Divina se extienda en ti, y si no quieres decir Fiat o ves que no tienes la suficiente fuerza para decirlo, llámala a ella, a María y dile: «Uno mi Fiat pobre y débil al tuyo, Mamá santa.»

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. Aspectos de la vida de María.

En la siguiente catequesis conoceremos cuatro aspectos importantes de la vida de María que ella misma, como maestra y madre, nos enseña en el libro de la Reina del Cielo en el Reino de la Divina Voluntad.

  • Primero. El Reino de luz en los actos.
  • Segundo. Los designios divinos de Dios.
  • Tercero. Pronunciar el Fiat.
  • Cuarto. Ser madres de Jesús.

María desde los tres años estuvo viviendo en el templo, ella pensaba que se quedaría allí toda su vida. De pronto, le llega la noticia de que no es así, tiene que casarse. La vida en el templo era toda su vida, y allí en sus actos cotidianos iba formando el Reino Divino llenando los vacíos de amor a Dios.

Lo mismo pasa con nosotros, cada uno tiene su vida, algunos tendrán grandes e importantes trabajos o hermosos ministerios, y otros llevarán una vida más sencilla, pero no importa, veremos como María desde la sencillez, la humildad, haciendo los actos más simples formó este Reino de Luz Divina.

Ella misma pensaba que estaría allí toda su vida hasta que llega la noticia de que tiene que casarse. Por eso, aprenderemos de la mano de la Mamá santa a no arruinar los designios que Dios tiene para nuestra vida, tal como hizo ella, que acostumbrada a su vida en el templo tuvo que irse.

Y estos designios pueden ser misterios, pero la Vida Divina consiste en dejar obrar libremente a la Voluntad de Dios en ti, aprendiendo a decir Fiat en todo, en las cosas agradables que te puedan pasar, y también en las cosas desagradables. A veces no es tan sencillo decir Fiat, o quizás si lo dices puede ser de la boca para fuera, pero ahí esta María, la más pura y santa madre, que nos enseñará cómo hacerlo, para darnos el regalo más grande: su hijo Jesús.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. El sonido misterioso.

En el último post hablamos de una enseñanza sublime de la Virgen sobre la privación y el agradecimiento, y en tener todo en Orden a Dios.

Hoy llegamos al final de estos 4 puntos importantes que Ella misma nos narra en el libro de la Reina del Cielo, pero sus enseñanzas no terminan aquí, sino que continuaremos la semana que viene con 4 aspectos generales relacionados también con su vida.

El cuarto y último punto importante del que hablaremos es el misterioso sonido del Querer Divino.

¿Cómo vivir este misterioso sonido del FIAT en todos los acontecimientos de tu vida?

Quizás no estás viviendo en un templo como María, ni en un monasterio; quizás no eres una persona consagrada, sino que estás en una casa, en un trabajo, en una comunidad de la Iglesia; pero no importa donde estés desarrollando tu vida, tú también puedes escuchar al igual que María ese sonido misterioso del Fiat en tu vida.

En el templo Ella realizó las tareas más humildes, más sencillas, cualquier sacrificio para Ella era un honor, un triunfo.

En tu vida también ocurren cosas parecidas, tienes que obedecer aunque no te guste, vives situaciones en tu hogar con tu familia o en tu trabajo que puedes pensar que son injustas o simplemente no te agradan.

Ahora tienes la enseñanza divina de saber qué hacer en esos casos con la familia, con los amigos, con los hermanos, en el trabajo; y es ver en todo a la Voluntad de Dios.

El día 14 en la Reina del Cielo, la Virgen nos habla de una campana, y esa campana que la llama, Ella escucha el sonido misterioso del Querer Divino. Ella va describiendo esa enseñanza divina de que cada situación de tu vida es una campana, una campanita que te lleva a escuchar el Fiat en todo.

Para escuchar este sonido misterioso del Fiat en los acontecimientos que te ocurren, tienes que tener como regla a la Divina Voluntad, sumergir absolutamente todo en el Mar inmenso del Fiat Divino, pensando que aquellas cosas que te pasan te llevan a la santificación.

«Yo no veía nada, todo para Mí era Voluntad de Dios, así que la campanita que me llamaba era el Fiat, Yo oía el sonido misterioso del Querer Divino que me llamaba en el sonido de la campanita, y mi corazón se alegraba y corría para ir donde el Fiat me llamaba. Mi regla era la Divina Voluntad, a mis superiores los veía como comandantes de un Querer tan santo, por eso para Mí la campanita, la regla, los superiores, mis acciones, incluso las más humildes, eran alegrías y fiestas que me preparaba el Fiat Divino, que extendiéndose también fuera de Mí me llamaba a extender su Voluntad para formar su Reino en los más pequeños de mis actos, y Yo hacía como el mar que esconde todo lo que posee y no deja ver otra cosa que agua, así hacía Yo, escondía todo en el mar inmenso del Fiat Divino, y no veía otra cosa que mar de Voluntad Divina, y por eso todas las cosas me llevaban alegrías y fiestas».

Hoy nos quedamos con la enseñanza divina de escuchar esa campanita que nos dice Fiat en cada persona, Fiat en cada situación que nos pase, Fiat en las privaciones económicas, sentimentales, de salud. Fiat en todo. Y que Su Misterioso sonido nos lleve a entrar todo siempre y continuamente en el Querer Divino de Dios.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. Privación y agradecimiento.

Estamos hablando, en estos breves textos, de puntos importantes de la vida de María y de cómo nos orienta y nos enseña a vivir nuestra vida en Modo Divino. Hacerle compañía con nuestros actos y cumplir con este primer Deber de Justicia, son los dos primeros pasos que nos enseña nuestra Madre del Cielo para vivir en un Querer tan santo.

Hoy hablaremos de la privación y el agradecimiento.

María nos da un ejemplo con su misma vida para enseñarnos este tercer punto de la privación y el agradecimiento.

Nos quiere mostrar lo que significa tener todo en Orden a Dios.

Ella dice en el día 13 de la Reina del Cielo que, si quieres tener esa fuerza invencible para sufrir las penas más duras, todo tiene que estar en Orden a Dios. Y esto lo irás aprendiendo en la medida que vayas conociendo estas verdades divinas y las pongas en práctica. En tu vida diaria tendrás pequeñas privaciones que serán pequeñas conquistas que podrás hacer si las vives en Orden a Dios. Viviendo esas privaciones dejando que la Divina Voluntad reine en tu alma, abandonándote y confiando en Dios, viendo todo como especialidad de su amor y siendo agradecidos.

La misma Voluntad Divina, en la medida que vivas en Ella llamándola en todos tus Actos, cumpliendo este deber de Justicia de correspondencia, confiados y abandonados, te irá llenando de mares de Gracia, de Santidad y de Luz hasta hacerte sentir feliz en las pruebas.

María, al separarse de sus padres cuando fue al templo, te muestra qué es tener todo en Orden a Dios. Es vivir todo como un regalo de Dios para ti, ésta es la clave para tener fuerza invencible y sufrir las penas más duras. Es aprender de las pequeñas privaciones de todos los días que Jesús permite en tu vida, y siempre vivir cualquier privación en agradecimiento a Dios, por todo y por todos.

Entrar en este ambiente divino del agradecimiento te llevará a ver todo en tu vida como especialidad de su Amor hacia ti.

El agradecer al Señor y poner nuestros actos en sus manos como prenda de nuestro amor, (dice María el día 13), son nuevos canales de gracias y comunicaciones que se abren entre Dios y el alma, y el homenaje más bello que se puede rendir a quien tanto nos ama. Por eso, aprende de Mí a agradecer al Señor de todo lo que dispone de ti, y en todo lo que estás por hacer sea tu palabra: “Gracias, ¡oh! Señor y pongo todo en tus manos.”

Hoy nos quedamos con la enseñanza divina de vivir las privaciones (ya sean físicas, materiales, sentimentales, no importa del índole que sean) siendo agradecidos con Dios, porque esas privaciones que vivamos nos llevarán a la Santidad Divina.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. El primer deber.

La semana pasada hablamos en el primer punto de cómo hacerle compañía a María y a Jesús a través de nuestros actos llamando a la Voluntad Divina en todo.

Hoy hablaremos del segundo punto, El Primer Deber.

María explica el día 11 del libro de la Reina del Cielo lo siguiente:

El primer deber en todos tus actos sea adorar a tu Creador, conocerlo y amarlo, esto te pone en el orden de la Creación, y ven a reconocer a Aquél que te ha creado; éste es el deber más santo de cada criatura, reconocer su origen.

María realiza este primer deber tomando todo el Amor de Dios, todo ese Amor que Dios sacó fuera para cada uno de nosotros; Ella lo toma y le corresponde al Padre en nuestro nombre.

Ella, realizando este Primer Deber y teniendo como Vida la misma Vida Divina de Dios, te enseña que ahora debes cumplir también tú con este primer deber hacia tu Creador. Así, todas tus oraciones, tus obras, tus sufrimientos, queden arropados por este Primer Deber, que es reconocer a Dios en todo y en todos.

Ella fue recogiendo todo el Amor que Dios había esparcido en todo lo creado, y ofreció a Dios la correspondencia de amor dando gracias a nombre tuyo y a nombre de todos

Ahora nos asociamos a esta Voluntad Divina con nuestros actos, para hacerle compañía a Jesús y María, y darle en nuestras obras el cumplimiento de este primer deber de correspondencia a nombre nuestro y de todos.

Hoy nos quedamos con la enseñanza divina de dejar el estribillo: “Te amo, te adoro, te bendigo y te agradezco”, no solo en todo lo creado, sino también en acontecimientos y pruebas que pasen en nuestra vida. Dejar el estribillo en cosas que nos agradan o situaciones favorables y también cumpliendo con este primer deber en situaciones difíciles.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. Hacer compañía a María y Jesús.

Hoy vamos a ver diferentes puntos importantes de la vida de María en el Reino Divino para comprender mejor todo lo que Ella nos va contando en el libro de la Reina del Cielo.

Estos puntos serán los siguientes.

1. Hacerle compañía.
2. Cumplir con nuestro deber de justicia a Dios.
3. La privación y el agradecimiento, vivirlo dentro del mar inmenso del Fiat.
4. El sonido misterioso del Querer Divino.

Ahora hablaremos del primer punto: Hacer compañía a María y Jesús.

Una compañía que es a través de tus actos, para que Ella como Madre forme en ti, no niños juguetones, sino una copia semejante a Ella y a su hijo Jesús.

El conocimiento de estas verdades dará a tus actos, Vida Divina. Y Ella nos enseña cómo quiere esa compañía de esos actos que hagas, a través de las florecitas diaria que nos presenta en la Reina del Cielo.

Estos actos adquieren el valor del conocimiento que tengas de la Divina Voluntad, y cada acto que hagas, tanto los naturales como los espirituales, se deben vaciar de la intención humana, sea que estés caminando, durmiendo, rezando, leyendo, hablando.

Si caminas, es porque quieres siempre dirigir tus pasos a Dios trayendo en tus pasos los pasos de todos, sabiendo que María, La Reina Mamá, cuando caminaba, en cada paso llamaba a tus pasos.

Si oras, tu oración encierra las oraciones de todos, sabiendo que María Santa en cada oración llamaba a la tuya, y así de todos los demás actos.

Ella quiere tu compañía, pero no la compañía que has conocido hasta ahora. Ella misma te enseña esa compañía a través de tus actos fundidos en los de su hijo Jesús.

Tu vida, no solo fue rehecha y reparada por Jesús, sino también por la Reina nuestra Madre que quiere formar su pueblo con la legión de las

almas reinas.

Hoy nos quedamos con la enseñanza divina de tener siempre presente en cada acto que hagamos que, María también en sus actos encerró los míos, los llamó, los rehizo y los reparó. Ahora, llamando a la Divina Voluntad me asocio con mis actos a los de María y Jesús.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

Arca de Refugio. Los 6 pasos.

Los 6 pasos que la Reina Mamá le explica a Luisa en la Reina del Cielo.

1er paso – Purificación del germen humano: El Querer Divino pone en el alma el Orden Divino.
2o paso – Vacíate de tu querer: Para que la Madre celestial pueda llenarnos de todo lo de Ella, de todos esos mares infinitos de potencia, de sabiduría, de amor, que la Trinidad había vertido en Ella y que Ella quiere también derramarlo, verterlo en nosotros; tenemos que estar vacíos de nuestro querer humano.
3er paso – Dominio sobre todo: El Fiat supremo realizó el tercer paso en la pequeña humanidad de María haciéndola dominadora de todo. El Querer Divino también quiere hacer en ti este tercer paso si con propósito firme te decides a no dar más vida a tu voluntad humana.
Y la Virgen también nos narra de un 4º y un 5º paso, la prueba y el triunfo de ella. Nos quiere explicar que la prueba es necesaria, que no podemos decirle a Dios “me has amado y te he amado”, si no pasamos por la prueba porque ésta pone al seguro todos los bienes que Dios nos quiere dar.
6o paso – La posesión: la posesión de todas las propiedades divinas del Acto único de Dios, de su Divino Querer, de todas sus obras, de todo lo que ha hecho en la Creación, en la Redención y en esta obra divina de la Santificación. La posesión de TODOS su bienes divinos.

Estos 6 pasos simbolizan los 6 días de la Creación, y el séptimo día, Dios reposó en sus obras. La divinidad quiso hacer con su Fiat seis pasos en María, y Ella nos llevará regenerados en su materno corazón.

FIAT

Fdo. Karlina Delgado

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