11/01/2026

Evangelio según San Mateo Mt. 3, 13-17
Lectura de los giros de Luisa Decimo quinta hora: El alma se detiene en el Jordán y le pide el reino de la divina voluntad.
Amado Jesús, Quiero sellar todo con el ímpetu de mi amor para pedirte el Reino de tu Voluntad Divina en la tierra y te sigo paso a paso con mi “Te amo, te adoro, te bendigo, te agradezco” mientras caminas solo.
A cada respiro tuyo quiero hacerte aspirar el aliento de mi “te amo…” y quiero encerrar en él cada una de tus palabras y cada una de tus miradas.
Al llegar al Jordán, sumerjo en aquellas aguas mi “te amo…” para que al derramar San Juan el agua sobre tu cabeza para bautizarte, en ella sientas la plenitud de mi amor que implora para todas la criaturas el agua bautismal de tu Divina Voluntad.
Amado mío, en este acto solemne de tu bautismo te pido una gracia que Tú seguramente no me negarás:
“Te ruego purificar con tus mismas manos mi pequeña alma con el agua vivificante y creadora de tu Divina Voluntad a fin de que yo nada escuche, nada vea, nada conozca fuera de la vida de tu FIAT.”
FIAT