15/06/2026

Volumen 29 – Abril 4, 1931
“Después de esto continuaba mi abandono en el Fiat Divino, y el bendito Jesús ha regresado con el corazón abierto, del cual derramaba sangre, y en aquél corazón divino se veían todas las penas de Jesús, que sufría en todas las partes de su Divina Persona, concentradas todas en el corazón, más bien en él estaba la sede y el principio de todas sus penas que derramándose por toda su santísima Humanidad, como tantos ríos salían de su santísimo corazón llevando el desgarro que sufría toda su Divina Persona”.
FIAT