20/08/2026

Volumen 11 – Enero 28, 1916
“Hija mía, ¡cuánto sufro! Si tú supieras las penas de quien te ama no harías otra cosa que llorar. Sufro también por ti, porque no viniendo frecuentemente, mi Amor está reprimido y no me desahogo, y al ver que tampoco tú te desahogas porque no me ves, y viéndote sufrir Yo sufro más. ¡Ah! hija mía, el amor reprimido es la más grande amargura y lo que más tortura a un pobre corazón. Pero si tú sufriendo te estás tranquila, Yo no sufro tanto, en cambio si te afliges y te afanas en tu sufrir, Yo enloquezco y deliro”.
FIAT