30/12/2025

Volumen 15 – Enero 24, 1923

«Hija mía, mi Voluntad en el Cielo contenía al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, una era la Voluntad de las Tres Divinas Personas, mientras eran distintas entre Ellas, pero la Voluntad era una, y Ésta siendo la única que obraba en Nosotros formaba toda nuestra felicidad, nuestra igualdad de amor, de potencia, de belleza, etc. Si en vez de una Voluntad fueran tres Voluntades, no podríamos ser felices, mucho menos volver felices a los demás; habríamos sido desiguales en la potencia, en la sabiduría, en la santidad, etc., así que nuestra única Voluntad, obrante en Nosotros, es todo nuestro bien, del cual brotan tantos mares de felicidad, que ninguno puede penetrar hasta el fondo».

FIAT