17/01/2026

Volumen 32 – Mayo 14, 1933
«Dar un bien sin hacerlo conocer es como si se quisiese dar el alimento a los muertos, y Yo jamás he tenido que hacer con los muertos, sino con los vivos; hacerlo conocer y no darlo sería una burla, no sería modo de nuestra naturaleza divina. Por eso, si tantas verdades te he manifestado sobre mi Divina Voluntad, es porque quiero darte el don de su Vida obrante en ti, si esto no fuera, jamás te habría dicho tanto, mi solo decir es mensajero, portador y depositario del gran don de mi Divina Voluntad, no sólo a ti sino al mundo entero. Por eso sé atenta, a fin de que mi semilla se espolvoree en ti hasta cambiarse en naturaleza, y entonces sentirás con los hechos el bien del reinar de mi Voluntad en tu alma».
FIAT