29/10/2026

Volumen 12 – Agosto 14, 1917
«¡Oh! Qué diferente es la santidad del alma que vive en el Querer Divino! Éstas almas son la sonrisa de Jesús, están alejadas de todos, sólo Jesús es todo para ellas, así que no son suplicio para ninguno; el aire benéfico que poseen embalsamada todos, son el orden y la armonía de todos. Jesús celoso de éstas almas, se hace actor y espectador de lo que hacen. Jesús las tiene tan absorbidas en el Divino Querer, que difícilmente pueden recordarse que viven en el exilio».
FIAT