15/07/2026

Volumen 5 – Junio 30, 1903

“Hija mía, no llores, aquí está tu bien, tu vida, tu todo, tómalo y tenlo siempre contigo, y mientras lo tengas contigo, ten tu mirada fija en tu interior sobre Él, no te preocupes si no te dice nada, o si tú no sabes decir nada, sólo míralo en tu interior, porque con mirarlo comprenderás todo, harás todo, y satisfarás por todos; esta es la belleza del alma interior, que sin voz, sin instrucciones, como no hay ninguna cosa externa que la atraiga o la inquiete, sino que toda su atracción, todos sus bienes están encerrados en el interior, fácilmente, con el simple mirar a Jesús todo entiende y todo obra. En este modo caminarás hasta a la cumbre del Calvario, y una vez que hayas llegado, no más como niño lo verás, sino Crucificado y tú quedarás junto con Él crucificada”.

FIAT