15/10/2026

Volumen 12 – Agosto 14, 1917
«Quién vive resignado al Divino Querer le es casi imposible no mezclar su voluntad en lo que hace, será un buen hijo, pero no tendrá en todo los pensamientos, las palabras, la Vida del Padre retratada del todo en él, porque debiendo ir, regresar, seguir, tratar con otros, el amor queda roto, porque solo la unión continuada hace crecer el amor y jamás se rompe, y la corriente de la Voluntad del Padre no está en comunicación continua con la corriente de la voluntad del hijo y en aquellos intervalos el hijo puede habituarse a hacer la propia voluntad; sin embargo creo que es el primer paso hacia la santidad».
FIAT