03/08/2026

Volumen 6 – Agosto 14, 1904
“Cuanto más golpeado es el fierro, más brillo adquiere, y aunque el fierro no tuviera herrumbre, los golpes sirven para mantenerlo brillante y sin polvo; así que cualquiera que se acerca fácilmente se mira reflejado en aquel fierro como si fuera un espejo. Así el alma, cuanto más los golpes de la cruz la abaten, tanta más luz adquiere y se mantiene desempolvada de cualquier mínima cosa, de modo que cualquiera que se acerca se mira dentro como si fuera espejo, y naturalmente siendo espejo hace su oficio, esto es, de hacer ver si los rostros están manchados o limpios, si bellos o feos, y no sólo eso, sino que Yo mismo me deleito de ir a mirarme en ella, pues no encuentro en ella ni polvo ni otra cosa que me impida hacer reflejar en ella mi imagen, por eso la amo siempre más”.
FIAT