14/08/2026

Volumen 14 agosto 12, 1922

“Hija mía, ánimo, estoy Yo para ti, ¿de qué temes? ¿Acaso alguna vez te he faltado? Y si tú no quieres a ningún costo separarte mínimamente de mi Querer, mucho menos quiero Yo no estar contigo y no ser vida de cada acto y pena tuya. Ahora tú debes saber que mi Voluntad es oro purísimo, y para hacer que el hilo de fierro de tu voluntad humana pueda convertirse en oro purísimo, de modo que entretejiéndose el hilo de tu voluntad con la mía no se distinga cuál sea la tuya y cuál la mía, es sólo el sacrificio, las penas, que consumiendo el hilo de tu voluntad humana lo sustituye con el hilo de oro divino, que fundiéndose con el mío forma uno sólo, y entrelazando toda la gran rueda de la eternidad se extiende por todas partes y se encuentra por todas partes; pero si mi Querer es oro y el tuyo es fierro, permanecerás atrás y el mío no descenderá a entretejerse con el tuyo”.

FIAT