29/04/2026

Volumen 28 – Octubre 18, 1930

“Hija mía, el verdadero amor acompañado también de las palabras te amo, no me da jamás cansancio, porque siendo Yo un complejo de amor, y un acto continuado de amor, que jamás ceso de amar, cuando encuentro mi amor en la criatura, me encuentro a Mí mismo, y la señal de que el amor de ella es parto de mi amor, es cuando es continuo; un amor interrumpido no es señal de amor divino, a lo más puede ser un amor de circunstancias, un amor interesado, que una vez que cesan estas cosas cesa el amor; y también las palabras te amo, te amo, no son otra cosa que el aire que produce mi amor en la criatura, que condensado en ella produce como tantos rayos de fuego hacia Aquél que ama, y Yo cuando oigo decir te amo, te amo, ¿sabes que digo? Mi hija relampaguea en el aire de su amor hacia Mí, y un relámpago no espera al otro”.

FIAT